martes, 21 de noviembre de 2017

Inocencias varias

I
en casa florecieron los lirios caminantes
hoy pensé en una mujer con voz de río
y en otra mujer que teje vereditas para que sea más barrio caminar
y en una niña que se me parece
y en un hombre que riega la simpleza
por ejemplo de una brisa
por ejemplo de un poema de dos frases
hoy sentí que la dulzura
es la potencia

con que se siembran cosas.

II
todxs tenemos miedo
cuando vengas nos contemos los fantasmas
que si los vemos

desaparecen

III
mirá
la confianza es así
un día te voy a regalar una planta

la posibilidad de que la cuides

C.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Oraciones

en cruz del eje
antes de los 6
a la noche
cuando me daba el miedo
iba a la pieza de ellxs a tocar la puerta
salía mi papá a enviarme de regreso
con el consejo de que pensara en cosas bonitas
hasta dormirme
entonces con el miedo
volvía a mi cama
miraba el cuadro de madera de los ositos cariñosos de la pared del frente

me encomendaba a ellos.

C.

sábado, 18 de noviembre de 2017

No espero poemas de amor, me los escribo

digo de mí
pero esta mujer está desnuda aunque se vista
y escribe mal
y es pobre
y casi todos sus deseos me resultan extraños
y cree que sabe y comunica
y hay gente que la quiere

la observo calmamente
la permito
practico con ella
                   la ternura

C.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Fe de erratas (Texto de Presentación de "Cuentos definitivos y otros Relatos" pa lxs que no fueron y gusten)

   El sábado mientras estaba en una Feria del Libro en Catamarca, me avisó Silvia (hija de Sara) que un título de un cuento del libro aparecía mal escrito. Y fue una noticia triste para mí. No porque creyera que era grave que el libro tuviera un error; sino porque lo leí y lo leímos con detenimiento, cantidades de veces, para que fuera lo más correcto posible en honor a su autora.
   Pero el error estaba ahí y ahí sigue con su fe de erratas para ser compartido con ustedes; y acá estoy yo, responsable de esta edición, queriendo acompañarlo, abrazarlo, agradecerlo. Sí, agradecerlo.
   Y es que este libro es hijo de múltiples "errores", y este error tal vez sea la posibilidad de contarlos.
   En principio nos conocimos con Sara a comienzo de este año, en un taller de autobiografía y anecdotario, que yo había propuesto en el vivero Verde Romero (en su Proyecto Anfibio) para adultos mayores; al que asistieron únicamente dos alumnos: Sara y Hugo. Con lo que mis expectativas respecto al ingreso económico para mi subsistencia se vieron inmediatamente frustradas. Pero ahí estábamos lxs tres, para algo, dispuestxs, compartiendo.
   Al poco tiempo Hugo tuvo que dejar de asistir al taller, ya que debido a su enfermedad perdía visión y necesitaba hacer reposo. Hasta acá cualquiera podría mirar esto como un fracaso, pero Hugo se fue de la vida hace un mes, y nosotras tuvimos el gusto de compartir con él un retazo.
   Quedando nosotras dos aconteció otra extrañeza. Sara traía textos ya escritos hace años a nuestras citas y cuando le proponía escribir no respondía tan rápidamente y me decía que lo iba a hacer en casa. Empecé a preguntarme qué significaba eso. Pensé desinterés o aburrimiento. Cuando entendí de los dolores de la artrosis y que el taller que yo proponía no tenía ningún sentido.
   Pero ahí seguíamos las dos.
   Entonces empezó el invierno y Sara tenía dificultades para subir y bajar las escaleras de su casa para ir al vivero, y debía que cuidarse del frío; por lo que me dijo que no podría asistir. Pero yo insistí y le pregunté si no quería que fuera a su casa. Me abrió las puertas.
   Y así seguimos hasta ahora. Tomando mates, conversando, leyendo, escuchándonos.
   Y de todos estos "errores" en el plan diseñado mentalmente surge este libro. Un regalo, una sorpresa, un festejo, un acierto profundo.
   Claro que también nace de todo lo que trasciende estos "errores". Nuestra disposición al encuentro más allá de las diferencias, nuestra confianza mutua, nuestro respeto, nuestra valoración creativa y sobre todo humana. La valentía, la voluntad, el coraje de Sara, su jovialidad a esta altura de la vida.
   Siempre me pareció que la gente que muestra a otra sus errores, es gente generosa, honesta, humilde. Sobre todo creo que convidar un error es enseñar la propia fragilidad, la vulnerabilidad. También es darle la posibilidad a lxs demás de convocar una mirada amorosa. De recibir con grandeza cada una de nuestras pequeñeces.
   Esta fe de erratas, esta excusa, este salirse del plan para seguir asumiendo los riesgos y festejando lo inconmensurable de esta experiencia, la vitalidad, la lucidez y la escritura de Sara, estos siete relatos autobiográficos y quince cuentos que componen el libro que presentamos hoy.
   Gracias a cada unx de los presentes por acompañarnos.
   Gracias Romi por tu trabajo excelente y delicado.
   Gracias Silvia por tu dedicación constante y tu cariño.
   Gracias Sara porque entre tu corazón y el mío no ha habido barreras, y porque tu ser inspira aliento. Te celebro. Es un honor para mí compartir tu existencia.

C.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Festejos

tomamos mates en bombacha en el río
con los pechos al viento
al sol
despreocupadas
fundidas en la charla profunda
y en la risa
hermanadas en el ser
oyendo el corazón
buscamos un recodo
un rincón escondido
para destapar lo que un hombre en pleno camping
no nos importó
no había tiempo que perder en otra cosa
ni gente que esperar o que juzgar

tomamos mate en bombacha en el río
con los pechos al aire
sintiendo
mirando lo que el agua lleva
lo que el agua trae
celebrando lo cierto
oyendo el corazón

C.